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miércoles, 12 de octubre de 2011

jueves, 17 de marzo de 2011

Digno de un príncipe





Una idea fantástica para celebrar el cumpleaños de un verdadero príncipe. No podía faltar el trono. Me encantan los búhos.

Para las que se le den bien las manualidades, a inspirarse. Con un escenario así, el niño no será el único sorprendido.

Las fotos son del blog SnowyBliss.



viernes, 25 de febrero de 2011

Simplemente...Sol!



Ya queda poco.. apenas unos días más para seguir disfrutando del verano y de las vacaciones. Ha sido fantástico poder ir a la playa y estar con los niños. Estas edades son muy especiales porque de alguna forma una se involucra mucho más en su crecimiento, en sus comentarios, en lo divertidos que son. Ayer después de varios años tomé nuevamente una paleta y jugé con ellos en la arena. Antes me limitaba a estar en la posición de noventa grados para no perderlos de vista mientras se bañaban... pero ahora hago cosas con ellos, dejando atrás un poco el típico castillo de arena.
Es tan gratificante poder verlos crecer, escucharlos, reirse con ellos. Lo mejor es volver a soltarse y disfrutar de las cosas sencillas tal y como ellos lo hacen. Poder jugar a las paletas y tener que esforzarte para que no te ganen, correr, saltar.. sentir el calor real y tirarse al agua helada junto a ellos en un salto espectacular... y no querer salir porque te acostumbraste a la temperatura y empezaste a jugar con las olas.
El mejor agradecimiento no sólo es ver esas caras contentas junto a una, sino sentir como el propio corazón se expande.

lunes, 6 de diciembre de 2010

sin oportunidad





La semana pasada tuve que ir a cubrir un evento deportivo. Se trataba del término de un programa "Juega Más", en el que la empresa privada había apoyado a dos escuelas municipales para que los niños de escazos recursos cambiaran sus hábitos alimenticios y prefirieran las frutas y la vida saludable, así como incentivarlos a desarrollar más deporte y conocer otros que no fueran sólo fútbol.
Por medio de un juego, cambiaron además el trato entre ellos, y la convivencia escolar mejoró notablemente.
Un programa que dio buenos resultados. Tanto, que un niño de nueve años (al que llamaremos Alfonso, empezó a demostrar excelentes habilidades en gimnasia. Todo un descubrimiento.
Alfonso fue llevado a la Escuela De Gimnasia de la Serena, donde fue evaluado y demostró tener unas condiciones innatas. De la empresa, le compraron el equipo, ropa y se hicieron cargo de sus traslados y alimentación, para que su familia no tuviera que desembolsar nada extra.
Dado sus avances, la Escuela de Gimnasia, que nunca ha becado a nadie, decidió hacer una excepción con él y se ganó una beca para que pudiera asistir a los entrenamientos.
Este niño, pequeñito, carita redonda, unos ojos grandes y vivaces, de pelo corto y casi rapado... iba contento al Coliseo Municipal. Allí saltaba, corría, e iba aprendiendo a una velocidad que impresionaba a sus profesores.
Yo misma fui testigo, cómo en la presentación final de este evento, Alfonso con una facilidad impresionante mostraba su agilidad y hacía sacar aplausos entre los asistentes. Y siempre con su carita feliz, un cuerpo delgadito, pero ágil. Y su cabeza al cero mostrando una pelusa oscura, que daba vueltas y giros entre las colchonetas.
El profesor del programa lo miraba atento, y mientras ejercía uno de sus saltos, me comentó en el aire.
-uno más que se pierde.
Ante mi extrañeza, se giró y me explicó que todo iba bien hasta los dos meses de entrenamiento. La madre del niño, le prohibió asistir a las clases y lo obligó a dejar el programa.
- ¿Por qué? pregunte casi atorada.
- Simplemente, porque según ella, el colegio y nosotros estábamos utilizando al niño para luego tener los honores si le iba bien.
Desde ese día que me ha quedado en el pecho una sensación de impotencia tan grande que no me deja en paz. ¿Cómo hacerle entender a una madre de los beneficios que esto le puede traer a su hijo?, ¿qué es una oportunidad que se tiene pocas veces en la vida?, ¿cómo puede todavía existir gente con la mirada tan obtusa y el pensamiento tan corto?, y claro, trato de comprender que quizás ella no ha vivido otra cosa que le impide ver más allá de su medio, y que no logra entender la felicidad que le está quitando a su hijo. Aunque sólo sea el asistir a unas clases que cumplen con alegrarlo, que le da momentos maravillosos que nunca antes pudo tener, y aunque no tenga en el futuro mayores logros, el sólo hecho de tener una oportunidad en el presente, ya es un motivo de alegría para él.
Esa mujer no ha escuchado a los profesores, ni a la gente del programa. ¿Qué podría hacer yo, para que le diera alas a su hijo?
Alfonso terminaba su presentación y un cerrado aplauso le iba agrandando su sonrisa en esa carita de niño travieso. Lo volví a mirar. Con su figura menuda se retiraba dando pasitos cortos y saltarines hasta sus compañeros. Era un pelusita, simpático, divertido. Pero en un segundo, esa imagen se trasladó a un semáforo y no se porque lo imaginé como esos niños que piden limosna en las calles, esperando que la luz se ponga en rojo para demostrar sus piruetas y pedir algunas monedas a los conductores de los vehículos.
Sentí desazón e impotencia. Tengo ganas de hacer algo, pero no se qué, ni cómo ayudar para que no se quede sin una oportunidad.

jueves, 21 de octubre de 2010

El éxito versus La Felicidad



Grupo de amigas. En una soleada tarde en el jardín, conversaciones sobre temas que nos afectan. Todas somos mujeres, madres, trabajamos fuera de casa, tenemos niños pequeños, y nos debatimos entre cómo ganar tiempo al trabajo para la familia, y al final…conclusión: siempre tienes que renunciar a algo. O más trabajo, y por tanto mayores ingresos y éxito laboral, o vida familiar, y por tanto, estancamiento laboral y menos dinerito en nómina para poder disfrutar de tus hijos apenas unas horas.

Yo no sé si estamos un poco locos todos…tanto buscar el éxito, tanto perseguir el dinero y el poder, y al final… resulta que la felicidad está en otra parte.

¿Es posible el equilibrio entre trabajo y familia? No lo sé… yo lo persigo cada día más, pese a las renuncias, que no lamento en absoluto. Hoy un estudio de super expertos afirma que las mujeres que conviven con hombres que dan prioridad a la familia suelen ser más felices que quienes viven con un hombre que da prioridad al trabajo. Absolutamente de acuerdo.

Pues a buenas horas vienen los científicos a decirnos que priorizar la relación con la pareja, con los hijos, y los comportamientos altruistas nos hacen más felices.
¿Quién no se ha sentido feliz al mirar a su alrededor y ver felices a los que nos rodean o quién no disfruta con su pareja y sus hijos de los momentos de ocio, ya sea, cine, viajes, etcétera?

El dinero es un ingrediente pero hay muchas otros requisitos indispensables para ser feliz.

Cada cual decide cuáles son los suyos. El cóctel de la FELICIDAD es complicado, delicado, y no siempre se degusta todo lo que se debiera. Nos falta tiempo. Solemos beberlo de golpe, sin degustarlo, locamente. Para apreciar el verdadero sabor deberíamos dar pequeños sorbos, aguantarlo un poquito antes de tragar...

Tómate el tiempo y, si la vida te lo ofrece en bandeja, cómete hasta el azúcar que adorna el cóctel…

martes, 21 de septiembre de 2010

Le petit prince

"Lo que embellece al desierto -dijo el principito- es que esconde un pozo cualquier parte".


Es un clásico de la literatura infantil aunque quizás sea más leído por adultos. Para algunos es un canto a la fe. Invita a buscar más con el corazón que con los ojos.

El Principito es un cuento para adultos dirigido al niño que todos fuimos alguna vez y que, por ende, reside en nuestro interior, más o menos oculto, aunque quizá sean los niños en sí quienes mejor capten su mensaje. Redactada en prosa poética esta obra nos hará ver que lo esencial no es lo que está a la vista sino lo que el corazón siente. En el momento en que el hombre aprenda a ver con el corazón entonces y sólo entonces podrá salir de la ceguera a que le someten sus ojos.

Un libro profundo que invita a reflexionar sobre la condición humana y en especial sobre el mundo de los adultos que a veces puede ser corrupto. Se trata de una búsqueda de la madurez en la infancia.

Anima a viajar, al menos una vez en la vida, por el desierto y allí, no apresurarse, vivir con detenimiento, superar la prisa y por tanto de la superficialidad, pues lo rápido impide la interiorización.

Analiza la soledad que envuelve al hombre contemporaneo por la vida de prisasen la que lo más importante es "tener" cosas y en contraste con lo que pide a gritos su corazón: "ser feliz, tener verdaderos amigos y darle un significado al amor y a su corta existencia". Para ser feliz se precisa establecer vínculos con los demás de tal suerte que la vida tenga un sentido.

viernes, 17 de septiembre de 2010

A la carrera


Después de una noche en vela, de una fortísima tormenta que nos ha vuelto a afectar, estoy deseando ...Descansar.

Pero será otro día porque esta tarde Carlos invita a 4 amiguitos a un parque de bolas y habrá merendola... y mucho ajetreo, como es lógico en esos angares que albergan a cientos de niños gritando y saltando, y a sus pacientes padres soportando el griterio (y gritando a su vez para hacerse oír).

El sábado...labores de hogar pendientes, y por la tarde teatro...Vamos a ver un musical infantil en la Gran Vía de Ciudad Arcoiris... le va a encantar..., y el domingo...carrera de la Mujer, en la que voy a participar, y carrera infantil.

Presiento que será un fin de semana de carreras, en todos los sentidos.

De todos modos, soy de las que sigue el lema que veis arriba que viene a decir `me da miedo dormir por las cosas bellas que me puedo estar perdiendo´

Besos

jueves, 9 de septiembre de 2010

Propósitos en la vuelta al cole


Quienes me conocéis no desconocéis que uno de los temas que más me gusta, y me preocupa, es el de la maternidad. Ser madre fue un milagro extraordinario y cada día lo agradezco mil veces. Es lo más satisfactorio y a la vez lo que más quebraderos de cabeza da, por experiencia propia y ajena. Siempre, cada día, en las pequeñas cosas, tienes miedo de hacerlo mal.

Ante la falta de disciplina de los niños de hoy, y el exceso de mimo, el regreso al cole es un poco un alivio para los padres, pero no deberíamos dejarlo todo en manos de los profesores. Soy de las que piensa,-aunque luego a veces sea muy blanda- que para educar con amor no basta. Necesitan un poco más de disciplina y autoridad, sin caer en el ordeno y mando de antaño.

He de confesar que muchas veces he terminado cediendo así es que no puedo dar lecciones de nada, pero al comienzo de este nuevo curso trataré de poner algunas normas, pocas, pero estrictas, porque los niños son muy inteligentes e insistentes.

Me gustan las dos herramientas educativas que aconseja José Antonio Marina, sociólogo: la ternura, acogimiento sin límites, y la exigencia.

Por eso, en su primer día de cole, los padres debemos ponernos el deber de no olvidar que el cariño no ha de ser ciego.

No quisiera hacerlo mal, porque disciplina significa enseñar, no castigar.

Y la enseñanza, al final, también tiene que darse en casa.